Civilización del Po - El vino
El vino del Po

El vino

El viñedo es una presencia constante en todas las grandes propiedades monásticas.
El vino, además del uso litúrgico, era un alimento importante, un indispensabile complemento nutricional y un elemento de desinfección, de hecho se mezclaban el agua que podia ser un vehículo para elementos patógenos; fue también considerado un medicamento que puede prevenir y tratar infecciones.
Los viñedos consistian en largas filas cercanas y formado por una estructura de postes de tutores, pero, a partir de la edad moderna, han comenzado a mover las filas a lo largo de los bordes de los campos o muy separados entre sí a fin de dejar espacio para los cereales, mientras que los polos han sido reemplazados por soportes vivo, o sea árboles.
Hubo un aumento de la población en general, y sobre todo el monasterio más que duplicado su familias colenicas. Esto implicó la necesidad de aumentar los campos cultivados a cereales a expensas de campos no cultivados y también de los campos dedicados a arboles.
La cosecha se llevaba a cabo desde mediados de septiembre, las uvas se cortaban con un hacha pequeña y se colocaban en una cesta hecha de ramas entrelazadas.
Se llevaba entonces a la vinificacion. La primera operación tomaba lugar al aire libre y era el aplastamiento: se hacia con los pies en barriles o tanques. Quedaba la piel, mientras que el mosto terminaba en baldes o tinas.
Se llevaba todo en la bodega donde las pieles y masa se juntaban y se dejaban descansar para la primera fermentación de que se producia vino de elección que más tarde continuaba su fermentación en barrica. Las pieles se quitaban y se colocaban en el agua y luego se pasa por la gran prensa de la que llegó una segunda vino o mitad de vino o la parrilla. A continuación, las pieles se quedaron todavía en el agua para obtener el terzarello y "piqueta".
Un factor que contribuyó a la mala calidad del vino ha sido la ausencia, hasta el siglo XVII de los tapones de corcho. En las botellas de vino estaban protegidos con una capa de aceite y el cuello del envase estaba cubierto de tela o papel. El vino dificilmente envejecia y de preferencia se bebia jóven. Las pieles podian también ser usadas para destilar aguardiente.
Una parte del vino o, más probablemente, el segundo vino, dejado en pequeñas barricas no selladas, sufria un segundo tipo de fermentación, la acética, convirtiéndose en vinagre que tiene su lugar proprio en la bodega, llamado vinagreria. Con el tiempo se formaba una gran colonia de microorganismos responsables de la transformación, una madre gelatinosa, que a cada adición de vino lo transformaba. El vinagre era un produco ampliamente utilizado como condimento, como medio de cocina, un conservante y también un desinfectante.